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Intentaron robar una rueda de auxilio en Kansas Nordelta: el reclamo de Nicolás Magaldi por la seguridad

El periodista Nicolás Magaldi denunció que intentaron llevarse la rueda de auxilio de su Ford F-150 mientras cenaba en el reconocido restaurante. Encontró la patente levantada y una barra de hierro colocada en la parte trasera del vehículo. El episodio volvió a poner el foco en la seguridad de los estacionamientos de Nordelta.

Lo que debía ser una salida a cenar terminó con un fuerte disgusto para el periodista y conductor Nicolás Magaldi. Durante la noche del viernes, mientras se encontraba en el restaurante Kansas, en Nordelta, denunció que desconocidos intentaron acceder a la rueda de auxilio de su camioneta Ford F-150, estacionada en el predio del establecimiento.

El propio Magaldi difundió el episodio a través de sus redes sociales y cuestionó especialmente las condiciones de seguridad del lugar.

Según relató, al salir del restaurante observó a una mujer cerca de su camioneta. La situación le llamó la atención y, antes de acercarse, decidió poner en marcha el vehículo a distancia, una función que dispone la F-150.

La reacción de las personas que estaban alrededor del vehículo aumentó sus sospechas. De acuerdo con su relato, la mujer se dirigió rápidamente hacia un automóvil y otra persona también ingresó al mismo vehículo.

Cuando finalmente llegó hasta su camioneta, encontró la patente trasera levantada y una barra de hierro colocada en la parte posterior. El elemento habría sido utilizado para intentar destrabar o acceder al mecanismo que sostiene la rueda de auxilio, ubicada debajo del vehículo.

“Tenía levantada la patente y atravesado un fierro para poder sacar la rueda de auxilio”, contó Magaldi mientras mostraba lo ocurrido.

El cuestionamiento a la seguridad

Más allá del intento de robo, el episodio abrió un interrogante sobre la seguridad del estacionamiento de uno de los restaurantes más conocidos de Nordelta.

Magaldi aseguró que no había personal de seguridad en el lugar y cuestionó que una persona pueda intentar manipular una camioneta estacionada mientras sus propietarios se encuentran dentro del restaurante.

“Obviamente yo me fui porque no tenía nada que hacer, creo que es responsabilidad del restaurante. No había seguridad en el restaurante y digo qué es lamentable que pasen esas cosas”, expresó el conductor, según reprodujeron distintos medios que recogieron su denuncia.

El periodista entregó la barra de hierro que encontró al encargado del restaurante y, según contó, desde el establecimiento le indicaron que darían aviso a la Policía.

No se informó públicamente, hasta el momento, si hubo personas identificadas o detenidas por el episodio ni si se inició una investigación formal a partir de la denuncia.

Una modalidad que preocupa a los conductores

El caso también vuelve a poner sobre la mesa un problema que afecta especialmente a camionetas y vehículos que llevan la rueda de auxilio debajo del chasis.

Magaldi advirtió a otros conductores sobre este tipo de maniobras y señaló que las ruedas de auxilio tienen actualmente un valor considerable y pueden ser sustraídas en pocos minutos.

Después del episodio, incluso alertó a otro cliente que tenía estacionada una Ford Ranger para que revisara su vehículo.

“Estás comiendo, pasando un lindo momento en familia y de repente un hijo de puta te mete ese sabor amargo”, expresó el periodista.

En sus redes sociales también publicó un mensaje contundente después de lo ocurrido: “Chorros en Kansas NORDELTA. Esto acaba de pasar…”.

¿Quién controla los estacionamientos?

El episodio deja una pregunta que excede a la víctima del intento de robo: ¿qué nivel de seguridad tienen los estacionamientos de los restaurantes y establecimientos de Nordelta?

En este caso, según el relato de Magaldi, una persona pudo acercarse a una camioneta, levantar su patente y comenzar a manipular el mecanismo de la rueda de auxilio mientras el propietario se encontraba cenando.

Más allá de que finalmente no lograron llevarse el neumático, el hecho expone una situación incómoda para quienes concurren a estos establecimientos confiando en que sus vehículos quedan en un espacio mínimamente controlado.

Por ahora, la información disponible surge fundamentalmente del relato de Magaldi y de las imágenes que publicó en sus redes. No se difundieron datos oficiales sobre una eventual denuncia policial, la identificación de los sospechosos o las imágenes de las cámaras de seguridad del lugar.

El caso vuelve así a poner la seguridad de los vehículos en el centro de la escena y deja abierto el interrogante sobre qué medidas toman los establecimientos para evitar que los clientes se conviertan en víctimas mientras están dentro del restaurante.

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