Salud

Qué debemos saber del COVID 19 y cómo afecta al corazón

Por Martín H. Koretzky *

El COVID 19, puede afectar al aparato cardiovascular en forma directa o debido al proceso inflamatorio que produce, llamado lluvia de citoquinas que son sustancias proteicas eliminadas por distintos grupos celulares que permiten una respuesta inmuno-inflamatoria que es un proceso que se pone de manifiesto en el cuerpo. Puede afectar al endotelio vascular, que es una fina capa de células que están en la pared de las arterias y venas, en contacto con la sangre, y producir endotelitis que es inflamación del endotelio. Además inflama al tejido pulmonar, y se produce insuficiencia respiratoria, con disminución del oxígeno en sangre, llamado hipoxia, que también tiene efectos nocivos sobre el corazón.

Esta inflamación afecta la coagulación sanguínea, que junto a la endotelitis genera fenómenos trombóticos, coágulos, que tapan arterias y venas. Se expresa como infarto agudo de miocardio, trombosis venosa profunda, tromboembolismo de pulmón, todas situaciones críticas que deben ser atendidas rápidamente en áreas de medicina de urgencia, caso contrario pueden llevar a la muerte. El otro fenómeno es la toxicidad directa de las citoquinas que inflaman al músculo cardíaco y lo que lo rodea, que se llama pericardio, produciendo un cuadro de pericarditis y/o miocarditis, que deben ser tratados adecuadamente para no dejar secuelas.  Todos éstos fenómenos , o sea, inflamación, endotelitis, hipoxia pueden llevar a la injuria miocárdica , así se denomina al cuadro que se acompaña por liberación de enzimas cardíacas, que se hallan dentro de las células musculares y son eliminadas a la sangre luego de la destrucción de  ellas, por lo que se pueden medir en sangre, llamadas troponinas. Estos fenómenos puedan llevar a la insuficiencia cardíaca,  que es la imposibilidad del corazón de eyectar la sangre según las necesidades de nuestro cuerpo.

Una vez superada ésta etapa aguda,  continúa la etapa post COVID agudo que sería persistencia de síntomas más allá de las 3 semanas posterior al alta  y el crónico , más allá de las 12 semanas, que tiene una duración relativa de 3-12 meses, donde los síntomas predominantes son la falta de aire, tos, fatiga, el decaimiento general llamado astenia, las alteraciones del gusto y olfato, dolores de pecho, trastornos del sueño, caída del pelo, etc.

No hay todavía una evidencia categórica de cómo seguir a éstos pacientes, pero en general las formas asintomáticas y las leves, que no se tuvieron que internar, una evaluación clínica a los 15 días con pedido de estudios según criterio del médico, parecería estar justificado. En las formas moderadas y severas, control a los 7 días del alta, y de acuerdo a los antecedentes previos se realizarían laboratorio, electrocardiograma eco doppler cardíaco, prueba de ejercicio, tomografía de tórax y eventualmente una espirometría. Los pacientes que tengan hipertensión arterial o arritmias, los estudios de presurometría o holter de 24 horas, estarían indicados. En aquellos deportistas de alto rendimiento, si existieran dudas, una resonancia magnética nuclear cardíaca con gadolinio y realce tardío, podría informar acerca del estado inflamatorio del músculo cardíaco y manejar en forma más objetiva el retorno al entrenamiento.


Martín H. Koretzky
Martín H. Koretzky

* Martín H. Koretzky

Médico Cardiólogo

Miembro Titular de la Sociedad Argentina de Cardiología y de la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial

Médico Cardiólogo de Santa María de la Salud y FLENI

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