El Niño y las inundaciones en el Litoral: ¿corre riesgo la Zona Norte de Buenos Aires?
Las crecidas de los ríos Paraná y Uruguay y las inundaciones en Entre Ríos y Corrientes reavivan la preocupación por los efectos del fenómeno climático. Qué se sabe sobre las lluvias previstas y cuáles son los factores que podrían afectar a Tigre, San Fernando, San Isidro y Escobar.
Las inundaciones que afectan a distintas localidades de Entre Ríos y Corrientes volvieron a poner en primer plano los posibles efectos de El Niño en la Argentina. Con los ríos Paraná y Uruguay en ascenso y un pronóstico que anticipa precipitaciones superiores a las habituales en varias regiones durante la primavera, surge una pregunta para los vecinos del norte del Gran Buenos Aires: ¿puede repetirse un escenario de inundaciones en la región?
La respuesta requiere distinguir entre los fenómenos que afectan al Litoral y los riesgos propios de los municipios bonaerenses. Aunque El Niño puede favorecer condiciones más lluviosas, no significa que todas las localidades vayan a sufrir inundaciones ni que las crecidas registradas en Entre Ríos se trasladen directamente a Zona Norte.
El Niño seguirá presente durante la primavera
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó que las condiciones climáticas corresponden a una fase cálida del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS). En su evaluación de septiembre, el organismo señaló una probabilidad del 100% de que esta fase continuará durante el trimestre septiembre-octubre-noviembre de 2026.
El pronóstico climático trimestral también anticipa lluvias superiores a las normales en distintas zonas del país durante octubre, noviembre y diciembre. El Litoral aparece entre las regiones con una señal más marcada de precipitaciones abundantes.
Este escenario puede aumentar la probabilidad de lluvias intensas, crecidas de cursos de agua y anegamientos. Sin embargo, los pronósticos estacionales describen tendencias generales y no permiten anticipar por sí solos una inundación en un barrio determinado.
Qué puede pasar en Tigre y el resto de Zona Norte
En el norte del Gran Buenos Aires, el riesgo depende de las características de cada municipio y de la combinación de factores meteorológicos e hidrológicos.
En Tigre y San Fernando, donde existen extensas áreas vinculadas al Delta del Paraná, resulta especialmente importante seguir la evolución de los niveles de los ríos, los arroyos y las condiciones de las zonas bajas. También deben considerarse las sudestadas, que pueden dificultar el escurrimiento del agua.
En San Isidro y Vicente López, en tanto, las lluvias intensas en períodos breves pueden generar anegamientos urbanos cuando el agua supera la capacidad de evacuación de los desagües. En sectores costeros, las condiciones del Río de la Plata también forman parte de las variables que deben monitorearse.
Escobar y otras áreas próximas a cursos de agua tampoco quedan al margen de estos factores. La exposición, sin embargo, varía según la ubicación y las características de cada sector.
Por eso, para determinar si existe un riesgo concreto en la región no alcanza con observar las inundaciones del Litoral: es necesario analizar los pronósticos de lluvia locales y los informes hidrológicos correspondientes a los ríos y arroyos de la zona.
Las crecidas del Paraná, bajo seguimiento
El Instituto Nacional del Agua (INA) cuenta con un sistema de información y alerta hidrológica que realiza pronósticos de los principales ríos de la cuenca. Sus informes permiten seguir la evolución del Paraná y evaluar cómo se desplazan las crecidas a lo largo de su recorrido.
La situación de Entre Ríos y Corrientes constituye una señal de alerta sobre la importancia del seguimiento hidrológico durante este período, pero no confirma por sí misma que los municipios de Zona Norte vayan a sufrir inundaciones.
Para conocer la evolución del escenario, el monitoreo de los niveles de los ríos debe complementarse con los pronósticos meteorológicos y los avisos de las autoridades de cada distrito.
Qué deben seguir los vecinos
Ante la posibilidad de un período con lluvias abundantes, las principales referencias para los vecinos son los avisos del Servicio Meteorológico Nacional, los informes del Instituto Nacional del Agua y las comunicaciones oficiales de los municipios.
También resulta importante prestar atención a las alertas por tormentas, los posibles anegamientos en calles y las recomendaciones de Defensa Civil, especialmente en sectores bajos o cercanos a cursos de agua.
Por el momento, el escenario climático justifica mantener el seguimiento y la prevención, pero no permite afirmar que exista una inundación inminente en Tigre, San Fernando, San Isidro o Vicente López.
La evolución de las lluvias y de los niveles hidrológicos durante las próximas semanas será determinante para establecer si el fenómeno tendrá consecuencias concretas en el norte del Gran Buenos Aires.




