Curiosidades

Vuelta al mundo en una moto de agua

Interesante conferencia dio Álvaro de Marichalar Sáenz de Tejada, aristocrático español, en el Buenos Aires Rowing Club conmemorando los 150 años de la Fundación del club

El pasado 20 de febrero, se llevó a cabo en la Sede Social del BARC en Tigre, una conferencia sobre la expedición marítima alrededor del mundo que realiza el español Álvaro de Marichalar Sáenz de Tejada en la embarcación más pequeña utilizada, una moto de agua de tres metros de eslora.

El presidente del club, Félix Fernández Madero, inauguró el acto con unas palabras a los presentes, entre los que se encontraban de PNA, el Prefecto Mayor Naval Walter Rubén Olszanski y la Directora de la Dirección de Protección Ambiental Agustina Luciana Di Filippo; el presidente del Club de Regatas L’Aviron, Miguel Frágola; el Contraalmirante Marcelo Tarapow; y José Reyes, Ministro de la Embajada de la República Oriental del Uruguay.

Conferencia de Álvaro de Marichalar Sáenz de Tejada
Conferencia de Álvaro de Marichalar Sáenz de Tejada

En una noche con una cálida temperatura, agradable, el expedicionario (empresario, navegante, deportista y escritor) describió en un vivido relato su viaje alrededor del mundo en una moto de agua y los desafíos con los que fue encontrando. Criticó enfáticamente la cantidad de sargazo y plásticos en el océano que en ocasiones interfiere con el buen funcionamiento del motor de su embarcación. Es la contaminación del océano y mares por la actividad humana. Una realidad que lo interpela de manera tal que hoy tiene como misión generar conciencia medio ambiental, llevando a adelante acciones y soluciones sostenibles que contrarresten los efectos de dicha contaminación. Ejemplo es la propuesta de fabricación de gasolina destilando basura plástica, además de la campaña de concientización y prevención que realiza con sus conferencias.

«El deporte es el disparador de este espíritu, donde la recorrida global se convierte en la expedición a un mundo interior, promoviendo la toma de conciencia sobre la vida y que la misma es necesariamente colectiva para una comunidad armónica con la naturaleza. Todas nuestras acciones tienen impacto. Y los buenos valores y la templanza son la referencia que marca el rumbo de crecimiento hacia una manera diferente de transitar nuestro paso por esta tierra» cerró el disertante.

La finalidad de esta expedición es conmemorar el 500º aniversario de la primera vuelta al mundo que demostró empíricamente que nuestro planeta es redondo. La primera etapa fue de Sevilla hasta Méjico. Zarpó desde el mismo Lugar, Sevilla, el mismo día, a la misma hora, 500 años después que Fernando de Magallanes y Sebastián Elcano con 260 marinos y que 3 años después solo 16 hombres en un solo Barco (La Victoria) regresaron a España. «Yo zarpé a Tenerife con mi barco de apoyo navegando a 20 nudos adelantándome y esperándolo descansado en la moto de agua para que me repostaran combustible y me dieran alimentos. Así seguí 15 días. «Tuve que soportar «malamar», tormetas eléctricas, fuertes vientos hasta llegar. Por fin llegué a la Isla de Guadalupe.» Actualmente se encuentra en Panamá, esperando los permisos de las autoridades del canal, para poder cruzarlo navegando y realizando importantes reparaciones en nuestra embarcación con la generosa colaboración de un español que vive en Panamá. Le faltan 2 años para completar el recorrido y sostiene que navega de pie para evitar problemas en su columna vertebral y que al contar con 61 años de edad cada día le cuesta más hacerse a la mar por la resistencia física y el esfuerzo que debe realizar.

Hacia el final de su presentación, los asistentes pudieron realizarle preguntas a Álvaro, que interesadamente dialogó con el público. Un asistente consultó quién financiaba sus expediciones que lleva a cabo desde hace más de 40 años, sonriendo contestó: que lo de él fue distinto a lo de Cristóbal Colon, que primero pidieron dinerillos a los reyes de España y que él contaba como su principal sponsor con el principado de Mónaco y cuando concluya el viaje intentará recuperar parte de la inversión que invirtió en la expedición. Se concluyó con un brindis distendido acompañado con unas empanadas criollas, en medio de un buen clima festivo.

El Buenos Aires Rowing Club tuvo el honor de formar parte de su itinerario y de que su visita lo encuentre festejando sus primeros 150 años de vida.

 

 

 

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