Opinión

Marzo los puso a prueba

Por Eduardo Abella Nazar

Finalizado el primer trimestre de 2025 mientras el verano se aleja a paso tortuga, nos adentramos en el otoño ahora bien electoral: teniendo en cuenta el adelantamiento de la Ciudad de Buenos Aires y Santa Fe, entre otras tantas jurisdicciones, se instala con enjundia y fundamentalmente pondrá a prueba con los distintos testeos locales -mientras Kicillof busca desesperadamente no quedar pegado a la elección nacional de octubre- el rumbo del gobierno.

Los gobernadores e intendentes se las rebuscan para llegar al momento de la renovación parlamentaria en sus distritos intentando hacer obras que la  Casa Rosada delegó mediante la suspensión de dichas partidas, aunque al mismo tiempo les delegó buena parte de esa tarea por cuenta suya. El que tenga plata, que la use.

Así, algunos alcaldes que saben que pueden correr algún riesgo en sus concejos deliberantes, han salido a poner cemento. Otros apuntan fuerte a la seguridad, que hoy por hoy es la madre de todas las batallas. En Tigre Julio Zamora articula un armado por fuera del kirchnerismo y de Kicillof, tal vez más cercano en bonaerense a Joaquín de la Torre, ex grupo de los 8 intendentes que gestaron el massismo en 2013, cuando el entonces intendente venía de ser jefe de gabinete de CFK y apuntaba todos los cañones a la presidencial de 2015, con esa primera escala como triunfador en la legislativa ante Insaurralde, el candidato de Cristina.

Las opciones son variadas: Kicillof, se sabe, quiere desdoblar, o sea adelantar la elección provincial y por ende municipal, donde elegirán senadores y diputados según cada sección electoral.

En la primera sección suena fuerte el nombre de Jaime Méndez, actual intendente de San Miguel, que podría encabezar la boleta a senador, secundado por Gisela Zamora, la mujer del tigrense. Todas especulaciones mientras casi un centenar de alcaldes del PJ claman por la ruptura del gobernador con Cristina, que amaga con ser candidata en tercera sección electoral -la más populosa por lejos del conurbano- y vencer a los «traidores». Una película con final incierto, desde luego.

Achával, el intendente de Pilar, es un kirchnerista confeso. Ariel Sujarchuck, de Escobar, ha coqueteado con la idea de romper, aunque aún no está claro. ¿Qué hará Sergio Massa? ¿Jugará con la idea de unidad que viene pregonando? Los intendentes del Pro más puro en la región son Soledad Martínez, de Vicente López y aliada incondicional de Jorge y Mauricio Macri, y Ramón Lanús, aunque de dudosa fidelidad: ya se lanzó a los brazos de Milei muchas veces, buscó fotos con el ministro Caputo y jura tener los principios libertarios en la sangre… claro está, a la luz de las encuestas de un gobierno nacional que goza de más del 40% de aprobación luego de atravesar el mes más complejo desde que arribó a Balcarce 50.

Juan Andreotti, de San Fernando, siempre apoyará a Massa, si éste se postula a diputado nacional en octubre, por ejemplo. Pero cada intendente sabe que la elección municipal va más que nunca separada de la nacional, que tendrá su boleta única separada del resto, en el caso de que se realicen el mismo día. Entonces, más que nunca, los votos a concejal serán un premio o un castigo a la gestión comunal y esta vez ninguno tendrá ni padrino ni madrina electoral. El año recién comienza.

Eduardo Abella Nazar
Eduardo Abella Nazar

Eduardo Abella Nazar

ean@mediakit.com.ar

 

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