Crecen las dudas sobre la política de seguridad de Ramón Lanús
Pese a los anuncios oficiales, los vecinos de San Isidro siguen reclamando mayor seguridad en las calles. El intendente Ramón Lanús recorrió uno de los operativos de control que la Patrulla Municipal realiza junto a la Policía de la Provincia de Buenos Aires y volvió a insistir con que “aumentó la presencia policial en un 40%”. Sin embargo, las cifras no terminan de reflejar una mejora concreta en la sensación de seguridad del distrito.
El operativo que Lanús eligió mostrar se realizó en Avenida del Libertador y Sarmiento, en Martínez, una de las zonas más visibles y transitadas del municipio. Allí afirmó que “cada día, la Patrulla está donde los vecinos la necesitan”, aunque muchos barrios más alejados del centro denuncian falta de presencia policial y demoras en las respuestas ante emergencias.
Desde el municipio aseguran haber realizado en septiembre más de 1.500 operativos y haber identificado más de 21.000 personas. No obstante, los datos presentados por el propio gobierno local muestran que solo en 163 casos hubo alguna intervención judicial, lo que plantea interrogantes sobre la eficacia de los recursos desplegados y el verdadero impacto de los controles.

El intendente destacó además el trabajo “en conjunto” con los ministerios de Seguridad nacional y provincial, aunque desde distintos sectores cuestionan la falta de coordinación real entre las fuerzas y la carencia de una política de prevención sostenida.
Mientras tanto, Lanús sigue apostando a la instalación de cámaras y tecnología: promete 2.100 nuevas cámaras 4K y 170 con lectoras de patentes. Sin embargo, muchos vecinos advierten que los hechos de inseguridad no disminuyen y que la videovigilancia, sin un patrullaje efectivo en las calles, termina siendo más un anuncio político que una solución concreta.
En los últimos meses, el municipio multiplicó los operativos en avenidas como Blanco Encalada, Unidad Nacional o Tomkinson, pero la mayoría de ellos se concentran en zonas céntricas. En los barrios periféricos, donde más se repiten los robos y entraderas, la presencia policial sigue siendo escasa.
A casi un año de gestión, crecen las voces que le reclaman a Lanús dejar de lado la puesta en escena y concentrarse en mejorar la seguridad real de los vecinos de San Isidro.




