CuriosidadesTigre

Cómo nació la escultura del “Mitre paisano” en la estación de Tigre

Por Bartolomé Abella Nazar

Un homenaje de Ricardo Ubieto a Bartolomé Mitre

Hay homenajes que nacen de una decisión oficial y otros que nacen de una conversación. La historia de la estatua de Bartolomé Mitre que se encuentra frente a la estación de Tigre pertenece, en buena medida, a esta segunda categoría.

En el año 2006, al cumplirse el centenario de la muerte de mi tatarabuelo Bartolomé Mitre, el entonces intendente de Tigre, Ricardo Ubieto, quiso rendirle un homenaje que estuviera especialmente relacionado con la historia de esa ciudad.

La razón era clara: durante la presidencia de Mitre llegó el ferrocarril a Tigre, en 1865. Por eso Ubieto consideraba que el lugar más apropiado para recordar al prócer era precisamente frente a la estación ferroviaria.

Tuve oportunidad de conversar con él sobre el monumento que debía representar a Mitre.

La pregunta era qué imagen del prócer podía identificarse mejor con Tigre y con aquellos hombres y mujeres que, en el siglo XIX, habían visto transformar la localidad con la llegada del ferrocarril.

Cuando cambiábamos ideas sobre cuál sería la estatua de Mitre que mejor lo identificaba con Tigre, Ubieto no tuvo absolutamente ninguna duda. Me dijo: “El paisano.” Esa respuesta definió la elección.

No quería al Mitre militar, con uniforme y espada. Tampoco al presidente solemne ni al estadista representado con todos los atributos del poder. Quería a “Don Bartolo”: el Mitre hombre, el Mitre de todos los días, vestido como podía vestir un vecino de aquellos tiempos.

La elección recayó entonces sobre la magnífica escultura realizada por Lucio Correa Morales en 1908, que se encuentra en el primer patio del Museo Mitre de Buenos Aires.

La escultura presenta a Mitre de pie, con traje civil, chambergo y las manos en los bolsillos. Un estudio académico sobre la obra señala justamente que Correa Morales buscó representar esa imagen familiar de “Don Bartolo”, alejándose de la representación heroica tradicional.

Se decidió entonces realizar una réplica de aquella escultura para colocarla frente a la estación de Tigre.

La elección tenía, además, un profundo significado: aquella misma imagen de Mitre había sido concebida para la casa donde el prócer había vivido durante décadas y que posteriormente se convertiría en el Museo Mitre.

Escultura de Mitre en la estación Tigre
Escultura de Mitre en la estación Tigre

El homenaje de Tigre

El monumento fue finalmente inaugurado el 27 de diciembre de 2006.

Pero hubo una circunstancia particularmente emotiva. Ricardo Ubieto había fallecido el 16 de noviembre de 2006, apenas unas semanas antes de la inauguración. Tuve la oportunidad de verlo por última vez en la inauguración del MAT y ahí le dije con orgullo que la obra estaba concluida, la imagen fundida en bronce y sería colocada en un pedestal a los pocos días con lo cual su tarea sería completada en plenitud.

Fue también el último homenaje de Ubieto a Mitre y un homenaje de Tigre al propio Ubieto.

En el acto estuvieron autoridades, integrantes de la Comisión de Homenaje a Mitre en el Centenario y descendientes del prócer. Yo tuve el honor de hablar en representación de los descendientes de Mitre. LA NACIÓN recogió mi intervención y dejó documentada la conversación que habíamos mantenido con Ubieto sobre la elección de la estatua.

En aquel discurso dije: “Aquí quedará esta estatua del Mitre gaucho para recibir con su gesto hospitalario a los que lleguen a este puerto.” Esas palabras resumen, quizás, el verdadero sentido del monumento. Porque el Mitre que eligió Ubieto no aparece allí como el general, el presidente o el hombre de Estado. Aparece simplemente como Don Bartolo. Un hombre de traje y chambergo, con las manos en los bolsillos, mirando serenamente a quienes llegan a Tigre.

Hoy, cuando paso frente a la estación de Tigre y veo aquella figura, pienso que el monumento cuenta tres historias al mismo tiempo: la de Mitre y su relación con el progreso del país; la de Ubieto y su amor por Tigre; y la de una familia que, más de un siglo después, sigue conservando la memoria de aquel hombre que fue presidente, militar, periodista, historiador y fundador de La Nación.

Inauguración de la escultura de Bartolomé Mitre el  27 de diciembre de 2006
Inauguración de la escultura de Bartolomé Mitre el 27 de diciembre de 2006

Una estatua, tres memorias

Bartolomé Mitre impulsó el ferrocarril que llegó a Tigre. Ricardo Ubieto quiso que Tigre recordara ese vínculo. Y el “Mitre paisano” de Lucio Correa Morales terminó convirtiéndose en el símbolo elegido para unir ambas historias.

Por eso, para mí, aquella estatua no es solamente un monumento.

Es una historia familiar, una historia de Tigre y una historia de la Argentina.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba