“Día de la Raza”: el nombre que volvió al calendario oficial y reavivó una polémica histórica
La denominación utilizada actualmente en el sitio oficial de feriados contrasta con el cambio dispuesto en 2010, cuando la Argentina adoptó el nombre Día del Respeto a la Diversidad Cultural. Qué hay detrás de una discusión que atraviesa más de un siglo de historia.
Cada 12 de octubre, la Argentina recuerda la llegada de Cristóbal Colón a América en 1492. Sin embargo, el nombre con el que se identifica la fecha volvió a quedar en el centro de la discusión: el sitio oficial del Gobierno nacional, en su calendario de feriados, utiliza nuevamente la denominación “Día de la Raza”, una expresión que había sido reemplazada hace más de quince años en el marco de una revisión histórica y cultural.
La decisión de recuperar ese nombre en la comunicación oficial vuelve a poner sobre la mesa una controversia que atraviesa generaciones. ¿Debe el 12 de octubre conmemorar el encuentro entre Europa y América o poner el foco en la conquista, la violencia colonial y las consecuencias que sufrieron los pueblos originarios?
La discusión no es nueva. Durante décadas, la fecha fue presentada como una celebración de la llegada de los europeos al continente. Con el tiempo, esa interpretación comenzó a ser cuestionada por dejar en segundo plano a las sociedades indígenas que habitaban América mucho antes de la expedición de Colón.
De la celebración de la hispanidad al cuestionamiento de la conquista
La denominación “Día de la Raza” se consolidó en la Argentina durante las primeras décadas del siglo XX. En 1917, durante la presidencia de Hipólito Yrigoyen, el 12 de octubre fue establecido como una celebración nacional vinculada a los lazos históricos y culturales entre España y los países americanos.
En aquella época, predominaba una mirada que destacaba la herencia europea como un componente central de la identidad nacional. La expresión buscaba poner de relieve los vínculos culturales, lingüísticos e históricos surgidos a partir de la colonización española.
Pero esa interpretación comenzó a perder consenso. Historiadores, organizaciones indígenas y distintos sectores sociales cuestionaron que el acontecimiento se presentara como una celebración sin incorporar las consecuencias de la conquista: el sometimiento de las poblaciones originarias, la pérdida de territorios, la explotación y la imposición de nuevas estructuras políticas y culturales.
También se puso en discusión el propio concepto de raza, por sus connotaciones históricas y discriminatorias y por la falta de fundamento científico de las clasificaciones raciales como divisiones biológicas rígidas de la humanidad.
Así, lo que durante décadas había sido una fecha de celebración comenzó a transformarse en una jornada de reflexión sobre la historia americana y sus consecuencias.
En 2010, Cristina Kirchner cambió el nombre del feriado
El 3 de noviembre de 2010, durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, el Gobierno nacional oficializó el cambio de denominación mediante el Decreto 1584/2010.
La expresión “Día de la Raza” fue reemplazada por “Día del Respeto a la Diversidad Cultural”, con el objetivo de modificar el enfoque de la conmemoración y promover una mirada que reconociera la pluralidad de identidades y culturas que conforman la sociedad argentina.
La modificación buscaba dejar atrás una interpretación centrada en la llegada de los europeos y avanzar hacia una reflexión sobre el diálogo intercultural, la igualdad y los derechos de los pueblos originarios.
El cambio también se inscribía en un proceso más amplio de revisión de los relatos históricos tradicionales, que durante mucho tiempo habían relegado el papel de las comunidades indígenas en la construcción de la identidad nacional.
Desde entonces, la denominación oficial quedó asociada al reconocimiento de la diversidad cultural y a la necesidad de revisar críticamente las consecuencias de la conquista.
El regreso del “Día de la Raza” al calendario oficial
Más de quince años después de aquella modificación, el nombre volvió a aparecer en el calendario de feriados publicado por el Gobierno nacional en su sitio web oficial.
La utilización de la expresión “Día de la Raza” representa un cambio significativo en la forma en que la administración nacional presenta la fecha y reabre una discusión que parecía haber quedado atrás.
No obstante, es importante distinguir entre la denominación utilizada en el calendario oficial y una modificación formal de la normativa: la aparición del nombre en el sitio gubernamental no demuestra, por sí sola, que el Decreto 1584/2010 haya sido derogado.
La controversia, por lo tanto, no pasa únicamente por una cuestión terminológica. La elección de un nombre expresa una manera de interpretar el pasado y de decidir qué aspectos de la historia merecen ser destacados.
Mientras una mirada pone el acento en los vínculos entre Europa y América y en la transformación histórica que comenzó en 1492, otra considera indispensable reconocer que ese proceso también estuvo marcado por la conquista, la violencia y la pérdida de autonomía de numerosas sociedades indígenas.
Una historia que sigue generando debate
La llegada de Colón a América cambió para siempre la historia de ambos continentes. El proceso de colonización transformó las estructuras políticas, económicas y sociales, y provocó enormes consecuencias para las poblaciones originarias. A las guerras, los desplazamientos y la explotación se sumaron las epidemias, que causaron una elevada mortalidad entre las comunidades indígenas.
Durante mucho tiempo, los relatos tradicionales privilegiaron la hazaña de la navegación europea y presentaron el acontecimiento como el “descubrimiento de América”, una expresión que también recibió cuestionamientos por sugerir que el continente era desconocido o carecía de historia antes de la llegada de los españoles.
La revisión histórica permitió incorporar otras perspectivas y reconocer la existencia de civilizaciones y pueblos con sus propias lenguas, culturas, conocimientos y formas de organización.
La discusión, además, tiene consecuencias en el presente. Las comunidades originarias continúan reclamando el reconocimiento de sus identidades, sus territorios ancestrales y sus derechos, mientras persisten debates sobre la discriminación y su lugar en la sociedad argentina.
En ese contexto, el regreso de la expresión “Día de la Raza” al calendario oficial vuelve a enfrentar dos maneras de abordar una de las fechas más controvertidas de la historia americana.
Este 12 de octubre, la polémica ya no se limita a recordar qué ocurrió en 1492. También obliga a preguntarse cómo se cuenta esa historia, quiénes son reconocidos como sus protagonistas y qué lugar ocupan los pueblos originarios en la memoria colectiva.
Porque, más de cinco siglos después de la llegada de Colón, el nombre de un feriado sigue siendo mucho más que una etiqueta: es una definición sobre cómo mirar el pasado y qué valores se busca reivindicar en el presente.





