San Isidro invirtió 28 millones de dólares en obras durante 2025: avances visibles y debates pendientes
Durante 2025, el Municipio de San Isidro ejecutó obras públicas por un total de 28 millones de dólares, una cifra que desde el gobierno local fue presentada como récord. La inversión, realizada íntegramente con fondos propios, incluyó intervenciones en calles, espacios públicos, infraestructura hidráulica, salud, deportes y barrios populares. Sin embargo, más allá del volumen de anuncios, el impacto real de estas obras sigue siendo motivo de análisis y debate entre vecinos.
Uno de los ejes centrales fue el Plan de Reparación de calles y veredas, que contempló 477 obras de repavimentación y la preservación de 33 sectores con adoquines. A esto se sumaron 58 obras edilicias en centros de salud, 33 intervenciones en campos deportivos, 36 trabajos en instituciones educativas y 46 obras en edificios municipales, además de más de 5.000 tareas de mantenimiento general. La dispersión de los trabajos muestra un esfuerzo por abarcar múltiples frentes, aunque en algunos casos persisten reclamos por el estado de calles secundarias y veredas deterioradas en distintos barrios.
Entre las obras más visibles se destacan el nuevo Paseo Fleming, en Martínez, y el Corredor Rolón, en Beccar. Desde el Municipio aseguran que estas intervenciones ordenaron el tránsito, ampliaron veredas y mejoraron la seguridad vial y el transporte público. No obstante, algunos vecinos y comerciantes señalan que los cambios también trajeron complicaciones en la circulación y el estacionamiento, especialmente durante el período de obras, y advierten que los beneficios a largo plazo aún están por consolidarse.

En materia hidráulica, se continuó la obra iniciada por la gestión anterior del Aliviador Alto Perú, una intervención clave en una zona históricamente afectada por inundaciones. Además, se mejoraron seis estaciones de bombeo y se realizaron diez intervenciones en bombas depresoras del Bajo de San Isidro. Si bien estos trabajos apuntan a mitigar anegamientos, el reinicio tardío de algunas obras vuelve a poner sobre la mesa la discusión sobre la planificación y los tiempos de ejecución.
También se retomaron trabajos en barrios populares como Ferroviario y La Cava, con reparaciones de cámaras de inspección y nuevas conexiones de agua potable para más de 60 familias. Aunque estos avances representan una mejora concreta, organizaciones barriales sostienen que las obras siguen siendo parciales frente a demandas estructurales que llevan años sin resolverse.
El Plan Integral de Arbolado incluyó más de 10.000 podas, la plantación de casi 4.100 árboles y la extracción de ejemplares en mal estado, junto con la renovación de más de 21.000 metros cuadrados de veredas afectadas por raíces. Si bien el mantenimiento del arbolado urbano es una demanda recurrente, algunos vecinos cuestionan la cantidad de extracciones y reclaman mayor planificación para evitar daños reiterados en veredas y frentes particulares.

En espacios públicos, el Municipio informó el mantenimiento de 42 plazas y la creación de nuevos espacios verdes y plazoletas, además de intervenciones en corredores clave del distrito. En alumbrado público, se avanzó en el recambio a tecnología LED, mejoras en túneles y corredores, y nuevas conexiones eléctricas en barrios populares. Desde el Ejecutivo destacan la cobertura total del parque lumínico, aunque continúan los reclamos puntuales por zonas con iluminación deficiente.
Por último, en el área de zoonosis, se realizaron más de 8.000 castraciones y 15.000 vacunaciones, con la incorporación de un nuevo puesto móvil y mayor capacidad operativa. Se trata de un área valorada por los vecinos, aunque las asociaciones proteccionistas advierten que la demanda sigue superando la oferta en determinados momentos del año.
En síntesis, 2025 dejó un volumen significativo de obras en San Isidro y una fuerte inversión municipal. El desafío, hacia adelante, será evaluar si estos trabajos logran resolver problemas estructurales del distrito y si la planificación y distribución de recursos responden de manera equilibrada a las necesidades de todos los barrios, más allá de las zonas más visibles del partido.





