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El rugby local sufre el impacto de no tener torneos en 2020: cómo piensa rearmarse mientras espera el vía libre sanitario

No porque sea el esperado, el desenlace es menos doloroso. Después de agotar todas las posibilidades, la URBA confirmó que no habrá temporada oficial. Así, el 2020, el de la pandemia, quedará marcado como el año en que no hubo rugby de clubes en Buenos Aires.

Con apenas la mitad de los clubes con posibilidades de entrenarse, aunque más no sea físicamente, y la necesidad de una pretemporada de por lo menos un mes y medio para volver a jugar, los tiempos se agotaron y a la dirigencia no le quedó otra opción que tomar la dolorosa decisión de dar por perdida la temporada.

«Es una decisión fuerte, que moviliza. Emocionalmente nos afectó a todos. No tener actividad en los clubes es algo muy fuerte. Pero es una decisión realista. La estiramos lo más que pudimos. No queríamos resignarnos a no jugar campeonatos oficiales«, reconoció en diálogo con LA NACION Santiago Marotta, presidente de la URBA. «Primero que los clubes no han abierto todos, nada más que entre un 50% y 60% de los clubes abiertos para actividad física y con grupos separados. Pensando en la seguridad del jugador, como nos recomiendan los médicos que hay que tener por lo menos un mes y medio de entrenamiento normal, con contacto, tuvimos que tomar esta decisión«.

La actividad se suspendió el fin de semana anterior al inicio pautado del Top 12 de la URBA, a mediados de marzo pasado. A medida que transcurría el tiempo se fueron tomando medidas con el fin de dejar las condiciones dadas para que, cuando el gobierno nacional autorizara la práctica del rugby, se pudiera volver a jugar lo antes posible. No obstante, contrariamente a lo que se pensaba, las condiciones sanitarias en el área del Gran Buenos Aires fueron cada vez peores. Además, al ser el rugby un deporte de contacto por excelencia, las probabilidades de contagio son más altas que en otras disciplinas.

Final entre el SIC y Belgrano, en el 2019
Final entre el SIC y Belgrano, en el 2019

La comunicación oficial de la URBA

La decisión de suspender definitivamente la competencia llegó a través de un comunicado oficial. «Como será compartido por la mayoría de nuestros presidentes, ingresamos ya en el mes de octubre y la posibilidad de la vuelta a la actividad en un futuro próximo es aún impredecible. A la fecha las autoridades sanitarias y deportivas tanto a nivel nacional, provincial o municipal, no han permitido aún el regreso a los entrenamientos grupales en la totalidad de los clubes de la URBA«, versa el mismo. «Sin resignar a la idea y anhelo de que la situación pueda cambiar y llegara a existir la posibilidad de que los clubes pudieran llegar a realizar partidos o encuentros amistosos en lo que resta del año si dichas autoridades así lo permitieran, se ha resuelto comunicar a las instituciones afiliadas e invitadas de nuestra Unión que ya no podrá llevarse a cabo ninguna competencia oficial de la URBA en el año 2020«.

No obstante las esperanzas vertidas en esta última frase, la posibilidad de realizar partidos amistosos antes de fin de año parece remota. Los clubes que regresaron a los entrenamientos todavía lo hacen en grupos reducidos, sin contacto y hasta sin pelota.

El próximo objetivo de la URBA, que bregó desde un principio por la reapertura de los clubes, es avanzar en el protocolo de entrenamientos para poder hacerlos con contacto físico. «Desde la URBA hicimos una nota dirigida a los intendentes, la presentamos en conjunto con todos los clubes y hay municipios como Tigre o Malvinas Argentinas que autorizaron la apertura, aunque otros no», explicó Marotta. «Nuestra idea es de a poco seguir avanzando para una segunda fase que podría ser un entrenamiento más integrado«.

La medida de cancelación de la temporada significa un duro golpe para todo el rugby, principalmente por lo que representa este deporte amateur en la vida de cada uno de los que están involucrados: jugadores, entrenadores, colaboradores. Además, castiga aún más las debilitadas arcas de los clubes.

«Esta situación ha provocado una merma en el pago de las cuotas en los clubes en un 15% en promedio«, detalló Marotta, que no obstante aclaró que la URBA no sufrió mayores perjuicios. «Algunos de los sponsors ya habían adelantado dinero y para el año que viene tenemos la seguridad de que nos apoyan todos. La televisión nos ha seguido apoyando. Gracias a ese aval, y a la baja de costos que realizamos internamente, estamos en una situación que nos permitió ayudar a todos los clubes con entrega de insumos para cumplir el protocolo, como alcohol en gel, un termómetro, elementos sanitizantes«.

Ahora, la mira está puesta en retomar la actividad cuando las autoridades sanitarias la habiliten. «Somos positivos hacia adelante sabiendo que pronto, y a medida que la situación de la pandemia mejore, nuestro rugby podrá volver a las canchas en cuanto podamos lograrlo, siguiendo muy de cerca las recomendaciones médicas y el paulatino levantamiento de las restricciones decididas por el Gobierno«, continúa el comunicado. «El Consejo Directivo, la Comisión de Competencias y la Subcomisión de Rugby Seguro se encuentran abocados a la búsqueda de todas aquellas alternativas que nos permitan volver a jugar al rugby a la mayor brevedad posible, sin dejar de lado ninguno de los aspectos por tener en cuenta en esta difícil situación generada por la pandemia«.

La cuestión, más allá de los deseos y las buenas intenciones, es que esta fecha sigue siendo tan incierta como al principio.

Fuente: La Nación
(https://www.lanacion.com.ar/)

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