Salud

Alerta sanitaria: detectan hepatitis A y E en aguas residuales del AMBA y preocupa el aumento de casos

Qué las provoca, cómo se transmiten y las claves para evitar nuevos contagios

La detección de los virus de hepatitis A y hepatitis E en aguas residuales del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) encendió las alertas de las autoridades sanitarias. El hallazgo surge de un sistema de vigilancia epidemiológica que permite monitorear la circulación de enfermedades en la población incluso antes de que se reflejen en los hospitales y centros de salud.

Los resultados fueron difundidos en el Boletín Epidemiológico Nacional a partir de un trabajo conjunto realizado por especialistas del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas de la ANLIS-Malbrán y AySA. El estudio analizó muestras recolectadas en cinco plantas depuradoras del AMBA entre 2022 y 2025.

Un aumento que preocupa

La preocupación no radica únicamente en la presencia de los virus en las aguas residuales. Los datos oficiales muestran que los casos de hepatitis A vienen creciendo de manera sostenida en Argentina después de varios años de baja circulación gracias a la vacunación.

Según el Boletín Epidemiológico Nacional, los diagnósticos confirmados de hepatitis A pasaron de apenas 2 casos en 2021 a 53 en 2025. En los primeros cuatro meses de 2026 ya se habían notificado 34 contagios, una cifra que mantiene la tendencia ascendente y que llevó a las autoridades sanitarias a reforzar la vigilancia.

Los especialistas advierten que gran parte del incremento se concentra en adultos jóvenes mayores de 20 años, especialmente en personas que no fueron alcanzadas por la vacunación obligatoria incorporada al Calendario Nacional en 2005.

Qué encontraron en el AMBA

El relevamiento realizado en las plantas depuradoras mostró comportamientos muy distintos entre ambos virus.

En el caso de la hepatitis A, la presencia fue esporádica y con niveles bajos de detección. Los investigadores consideran que esto está relacionado con el impacto positivo de la vacunación y la baja circulación general de la enfermedad en el país.

La situación fue diferente para la hepatitis E. El virus apareció en todas las plantas analizadas y en distintos momentos del período estudiado, evidenciando una circulación mucho más extendida dentro de la población. En algunos puntos, los porcentajes de muestras positivas oscilaron entre el 49% y el 76%, muy por encima de los registros observados para hepatitis A.

La hepatitis E, una amenaza silenciosa

Aunque la hepatitis E registra pocos casos clínicos confirmados en Argentina, los expertos consideran que se trata de una enfermedad emergente que podría estar subdiagnosticada.

Uno de los principales problemas es que muchas personas cursan la infección sin síntomas o con cuadros leves que pueden confundirse con otras enfermedades hepáticas. Sin embargo, continúan eliminando el virus y favoreciendo su circulación comunitaria.

Los análisis genéticos realizados sobre las muestras detectadas en el AMBA identificaron el genotipo 3 de hepatitis E, una variante que ya había sido reportada en casos clínicos argentinos y que presenta potencial de transmisión desde animales hacia humanos.

Cómo funciona la vigilancia en aguas residuales

La vigilancia epidemiológica basada en aguas residuales se convirtió en una herramienta clave después de la pandemia de COVID-19. A través del análisis de los desagües cloacales es posible detectar la circulación de virus en millones de personas mediante una única muestra, incluyendo individuos que no presentan síntomas.

Esta metodología permite anticipar tendencias epidemiológicas y detectar cambios en la circulación de enfermedades antes de que se traduzcan en un aumento de consultas médicas o internaciones. De hecho, estudios realizados en el AMBA ya demostraron que algunos virus pueden identificarse en las aguas residuales una o dos semanas antes de que aparezcan incrementos significativos de casos clínicos.

El desafío de sostener la vacunación

Mientras los especialistas siguen de cerca la evolución de la hepatitis E, las autoridades sanitarias insisten en la importancia de mantener y ampliar las coberturas de vacunación contra la hepatitis A.

Los últimos registros nacionales muestran que la cobertura ronda el 82%, todavía por debajo del objetivo ideal cercano al 90%. En este contexto, el aumento de casos en adultos jóvenes y la detección de ambos virus en las aguas residuales del AMBA refuerzan la necesidad de sostener la vigilancia epidemiológica y fortalecer las medidas de prevención.

El hallazgo no implica una emergencia sanitaria inmediata, pero sí constituye una señal de alerta para los organismos de salud pública. La combinación de más casos de hepatitis A y la circulación persistente de hepatitis E dibuja un escenario que los expertos consideran necesario seguir de cerca durante los próximos meses.

Cómo se contagian y cómo prevenirlas

🦠 ¿Cómo se contagia la hepatitis A?

La Hepatitis A se transmite sobre todo por:

  • Agua contaminada (consumir agua no potable o mal tratada)
  • Alimentos contaminados, especialmente si fueron manipulados sin higiene
  • Contacto cercano con una persona infectada (convivencia, relaciones sexuales, cuidado de enfermos)
  • Superficies contaminadas (llevarse a la boca algo que tuvo contacto con el virus)

👉 Es muy común en lugares con deficiencias en saneamiento o donde hay brotes por contaminación del agua.

🦠 ¿Cómo se contagia la hepatitis E?

La Hepatitis E también se transmite principalmente por:

  • Agua contaminada (es la vía más frecuente)
  • Alimentos mal cocidos, sobre todo carne de cerdo o derivados
  • En casos menos frecuentes, por transfusiones o transmisión de madre a hijo

👉 En países en desarrollo suele estar asociada a brotes por agua contaminada; en otros lugares, puede aparecer por alimentos.

Cómo prevenirlas

Las hepatitis A y E se transmiten principalmente por agua y alimentos contaminados. Para reducir el riesgo de contagio, es clave reforzar las medidas de higiene:

✔️ Agua segura

  • Consumir siempre agua potable
  • Hervirla o desinfectarla si hay dudas sobre su origen
  • Evitar hielo de procedencia desconocida

✔️ Higiene de manos

  • Lavarse con agua y jabón antes de comer o cocinar
  • Después de ir al baño
  • Usar alcohol en gel como complemento

✔️ Alimentos bien manipulados

  • Lavar frutas y verduras con agua segura
  • Cocinar bien las carnes, especialmente cerdo
  • Evitar comida cruda o de dudosa procedencia

✔️ Vacunación

  • La hepatitis A tiene vacuna incluida en el calendario nacional
  • No hay vacuna de uso general contra la hepatitis E

👉 Clave: agua segura + manos limpias + buena manipulación de alimentos

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