Política

CABA declaró la guerra a los trapitos: en Zona Norte crece el reclamo para avanzar con una ley similar

La Legislatura porteña aprobó sanciones más duras contra cuidacoches y limpiavidrios, con arrestos de hasta 60 días. Mientras tanto, en varios puntos de San Isidro, Vicente López, Tigre y San Fernando la actividad sigue generando quejas de vecinos y comerciantes.

La Ciudad de Buenos Aires dio un paso fuerte en su batalla contra los trapitos. La Legislatura porteña aprobó una reforma del Código Contravencional que endurece significativamente las penas para cuidacoches y limpiavidrios, incluyendo arrestos de hasta 60 días para los casos más graves. La iniciativa fue impulsada por el gobierno de Jorge Macri y busca poner fin a una práctica que desde hace años genera conflictos en la vía pública.

La nueva normativa establece sanciones más severas para quienes exijan dinero por estacionar vehículos en la calle o desarrollen esta actividad de manera organizada. Además, contempla agravantes cuando existan amenazas, intimidación o cuando los hechos ocurran en inmediaciones de espectáculos masivos. Las penas pueden llegar a los 60 días de arresto efectivo en los casos considerados más graves.

Según informaron desde la Legislatura porteña, la reforma fue aprobada por amplia mayoría y forma parte de un paquete de medidas orientadas a reforzar el orden en el espacio público.

Sin embargo, la discusión excede los límites de la Capital Federal. En los municipios de Zona Norte el fenómeno de los trapitos también es una problemática recurrente que genera malestar entre vecinos y comerciantes, especialmente en sectores donde se concentran locales gastronómicos, centros comerciales y eventos deportivos.

Uno de los casos más notorios es el corredor gastronómico de Martínez, en las inmediaciones de la avenida Santa Fe y Alvear, donde durante las noches y los fines de semana suelen aparecer cuidacoches informales. Situaciones similares se repiten en el Puerto de Olivos, en la zona de los restaurantes de Tigre, en las inmediaciones del Parque de la Costa y en distintos accesos a clubes y canchas donde se disputan eventos deportivos.

Los reclamos vecinales apuntan principalmente a la presión que ejercen algunos trapitos para cobrar por estacionar en la vía pública, una práctica que muchas veces deriva en discusiones, amenazas o temor a sufrir daños en los vehículos.

Por eso, tras la aprobación de la ley porteña, comienza a instalarse una pregunta inevitable: ¿deberían los municipios de Zona Norte impulsar normas similares para combatir esta problemática?

Mientras en la Ciudad de Buenos Aires avanzan con arrestos y sanciones más duras, en gran parte del Conurbano la situación continúa dependiendo de controles puntuales y operativos esporádicos. Para muchos vecinos, la experiencia porteña podría convertirse en un modelo a seguir para recuperar espacios públicos donde los trapitos se han vuelto una presencia habitual.

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